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1. Saque del congelador y fría de inmediato.
Las papas deben estar congeladas en el momento de freírse. Retire del congelador sólo la cantidad que desea preparar.
2. Verifique la temperatura del aceite.
Compruebe que la cantidad de aceite llegue al nivel indicado y alcance 350º F (o la temperatura recomendada en el empaque) antes de iniciar el proceso de freír de las papas.
3. No rebase la mitad de la canasta.
Las papas que va a freír deben ocupar sólo la mitad del recipiente. De este modo todas las papas quedarán completamente sumergidas en aceite y se freirán bien. No llene la cesta sobre la freidora, primero deposite las papas y luego introduzca la canasta.
4. Sacuda suavemente la cesta.
A los 30 segundos sacuda la cesta con cuidado para evitar que las papas se adhieran entre sí, y conseguir una cocción uniforme.
5. Escurra bien el producto.
Cuando ha terminado de freír las papas sostenga la cesta sobre la freidora durante 10 segundos para eliminar el exceso de aceite.
6. Condimente en la charola.
No condimente sobre la freidora pues esto ocasiona que el aceite se descomponga y se modifique el sabor en procesos posteriores.
7. Sirva el producto de inmediato.
Las papas normales no pueden permanecer más de 8 minutos bajo la lámpara calorífica. Las papas rebozadas toleran un máximo de 15 minutos.
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